La gestión integral permite estudiar estas relaciones y mantener una visión conjunta durante el desarrollo del proyecto.
Conocer el punto de partida
AKKO conecta la preparación técnica con la planificación y la coordinación de los trabajos. El proceso comienza por comprender el inmueble, los objetivos de la propiedad y las condiciones de la intervención.
Herramientas como el escáner láser 3D y la documentación mediante imágenes permiten registrar el estado inicial y aportar información para preparar planos y modelos.
Un presupuesto que permita tomar decisiones
El estudio económico considera mediciones, precios, costes indirectos y previsiones asociadas al alcance definido.
Durante la ejecución, el seguimiento permite contrastar lo previsto con los trabajos realizados y valorar las modificaciones antes de incorporarlas.
Coordinar la ejecución hasta la entrega
La organización de los equipos debe acompañarse de una revisión de materiales, soluciones y acabados. Compartir el avance y resolver las consultas técnicas ayuda a mantener la continuidad entre proyecto y obra.
La entrega reúne el resultado de ese proceso: una intervención revisada junto a la propiedad y la información necesaria para conocer lo ejecutado.



